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Fecha:  15-09-14
Hora.:   06:02:04
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TEST DE ORGULLO

Si alguna vez le dicen que es usted una persona orgullosa siga tranquilamente.
Porque esto del orgullo, como casi todas las cosas, tiene muchos matices. Uno de ellos es que el orgullo, simplemente, es necesario. El orgullo bien entendido, claro está.
Por ejemplo, usted se ha preparado a conciencia para conseguir una plaza en una entidad bancaria, se somete a los exámenes establecidos, y no sólo obtiene la plaza que desea, sino que es el número uno de su promoción o grupo. Tenga por cierto que es natural que usted sienta orgullo por su éxito, que a fin de cuentas le compensa por el esfuerzo realizado y es estimulante para el positivo desarrollo de su personalidad. Esto es lo que se llama orgullo bien entendido.
Pero supongamos ahora que tras conseguir esa plaza con el número uno, trata usted con condescendencia a los demás participantes en la oposición, y con menosprecio a quienes ni siquiera han conseguido pasar con éxito el examen. Esto es orgullo mal entendido, y, por cierto, no sirve en absoluto para estimular positivamente su personalidad. Bien, en realidad no sirve absolutamente para nada..., salvo para crearse no diré odios pero sí enemistades.

 

O sea, que con esto del orgullo ocurre como con el colesterol en la sangre, que ahora resulta que hay varias clases, algunas convenientes y/o necesarias y otras perjudiciales. La cuestión consiste, pues, en saber distinguir un colesterol de otro:.., un orgullo de otro orgullo.
Para entendernos todavía mejor digamos que un orgullo es simplemente vanidad y el otro orgullo es satisfacción. Seguro que capta la diferencia, pero vamos a hacer una última aclaración al respecto. Si usted se apresura a lanzar a los cuatro vientos la noticia de su éxito obtenido, porque si no lo hace así le parece que su éxito es menos éxito, esto es vanidad. Si usted se siente feliz, independientemente de que otras personas se enteren o no se enteren de su éxito, esto es satisfacción, ¡menuda diferencia!
Pero insistimos: una dosis razonable de orgullo es necesaria para sostener y desarrollar positivamente la personalidad en diversos aspectos. Con el orgullo ocurre igual que con algunos venenos: en dosis pequeñas pueden ser usados como medicamentos e incluso como antídoto de ese mismo veneno; en dosis grandes, mata.
Cumplimente el test que sigue, y acto seguido hablaremos de su dosis de orgullo.

Recuerde contar los "síes":

  1. ¿Se las arregla para que en cualquier circunstancia o acontecimiento parezca que es usted el o la principal protagonista, aunque esto no sea cierto?
     
  2. ¿Termina su firma subrayándola con un trazo enérgico y vistoso?
     
  3. ¿Suele utilizar la palabra YO para empezar cualquier frase?
     
  4. ¿Aprovecha cualquier ocasión, aunque sea cogida por los pelos, para informar a sus interlocutores de sus méritos, premios y hazañas?
     
  5. ¿Se enfada o simplemente siente fastidio cuando alguien le dice que tiene usted algún defecto, por pequeño que sea?
     
  6. ¿Le cuesta un gran esfuerzo perdonar insultos o desdenes a su persona?
     
  7. ¿Suele intervenir sin que se le solicite, con el convencimiento de que su intervención va a ser decisiva, algo así como la luz que guía a los pobres ignorantes?
     
  8. ¿Prefiere ser amado o amada antes que amar?
     
  9. ¿Realiza maniobras astutas con tal de que le presenten a personas distinguidas y relacionarse con ellas?
     
  10. ¿Acostumbra mencionar a la menor oportunidad que es usted amigo o amiga de Fulano o de Mengano, ambos personajes ilustres?
     
  11. ¿Le mortificaría enterarse de que su pareja estuvo anteriormente muy enamorada de otra persona?
     
  12. ¿Prefiere en usted o en su pareja una vistosa obra de bisutería antes que un modesto anillo con un diminuto brillante auténtico?
     
  13. ¿Procura que se vea la marca de sus pertenencias (zapatos, pantalones, bolígrafo...) cuando dicha marca es prestigiosa o simplemente está de moda?
     
  14. ¿Le molestaría que su pareja fuese más importante que usted en algún aspecto, o que en determinado momento adquiriese mayor popularidad?
     
  15. ¿Se ha hecho trazar su árbol genealógico y suele aprovechar cualquier ocasión para mencionarlo?
     
  16. ¿Está convencido de que usted lo haría mejor, sea lo que sea y lo haga quien lo haga?
     
  17. ¿Hace esperar sin necesidad a las personas que le llaman por teléfono?
     
  18. ¿Le molesta que una persona más joven que usted le tutee sin más, o se tome lo que suele llamarse demasiadas confianzas..., aunque en realidad sólo se trate de que esa persona es comunicativa, cordial y simpática?
     
  19. ¿Se resiste a admitir lo dicho anteriormente, o sea, que otra persona sea más comunicativa, cordial y simpática que usted?
     
  20. ¿Se considera usted por encima de este test, y, en general, por encima de cualquier valoración de su persona o su personalidad?

 

SíES

EVALUACIóN

0 a 5

Si usted ha dado cinco o menos preguntas afirmativas, debo advertirle que corre un cierto peligro de caer en la inseguridad y esto, como es fácil de comprender, puede resultarle nefasto en la vida.

6 a 10

Si usted ha obtenido entre seis y diez respuestas afirmativas, bien está, digamos que su orgullo es de una medida soportable, y por supuesto lo bastante controlable para que no le perjudique demasiado en su andadura por la vida; claro está, se trata de que usted quiera controlarlo, lo cual le aconsejo que haga. Fíjese bien: le decimos que controle su orgullo, no que lo elimine.

11 a 15

Si usted ha obtenido entre once y quince respuestas afirmativas, bueno, ya se sabe que nadie es perfecto, así que no se preocupe demasiado, pero aproveche su indudable inteligencia para intentar rebajar ese nivel de respuestas afirmativas.

16 a 19

Entre dieciséis y diecinueve respuestas afirmativas le definen a usted como una persona orgullosa en gran medida, pero no tanto que se cierre a sí mismo el camino hacia un mañana mejor. Y digo mejor en el sentido de más conveniente para usted, pues controlar su orgullo le ayudará a tener más amigos o al menos partidarios, y su actitud le ayudará a adquirir mayor perspicacia en muchas cuestiones.
Hay una cuestión sobre la que quiero advertirle seriamente: procure, cuando menos, controlar su orgullo lo suficiente para no crearse enemigos. Tenga muy en cuenta que cuando una persona orgullosa se crea enemigos, éstos, que generalmente se sienten humillados, aprovechan la menor ocasión para aplastar al orgulloso.

20

Si ha contestado afirmativamente a las veinte preguntas es usted lo que suele llamarse un caso perdido. Vamos, que su orgullo es inconmensurable y nos tememos que incorregible. De verdad, no le va a ayudar en la vida, sino que, por el contrario, le va a ocasionar problemas, muchos problemas. Pero a fin de no agobiar, vamos a resumir esa gran cantidad de problemas en dos únicos si bien enormes inconvenientes:

  1. Su promoción social será ardua y dolorosa.
  2. Su desarrollo personal será lento y defectuoso.

Analicemos brevemente el inconveniente a.: su promoción será ardua por la sencilla y lógica razón de que nadie va a ayudarle. En cuanto al inconveniente b., es obvio que la visión que usted tiene de sí le va a perjudicar en el sentido de que, al no admitir sus propios errores y consecuentemente capacitarse para enmendarlos, va a tener que apechugar con ellos más tiempo del necesario. Esto, como usted bien comprende, va a perjudicar y a deteriorar el desarrollo de su capacidad natural de perfeccionamiento. Esta capacidad natural de perfeccionamiento, en mayor o menor grado, está al alcance de todas las personas, pero implica tener la humildad mínima de aprender, rectificar y aceptar las realidades, no de pretender imponer los deseos propios.
Vuelva a contestar las veinte preguntas del test. Tal vez encuentre un resquicio por donde escapar y colocarse en la categoría siguiente.

Y ello porque, como decía al principio del test, el orgullo, en una medida razonable o controlable, es necesario para la formación del carácter.
El orgullo es conveniente en cierta dosis, pues cuando menos sirve de afirmación de la personalidad. Pero en dosis excesivas sólo servirá para crear problemas e inconvenientes.

 

 

 

 

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